Uno siempre tiene su top de discos preferidos, pero uno como tecladista tiene sus discos que cambiaron la manera de ver la música y en específico mi instrumento.
Este son los 5 discos, y un pilón, que cambiaron mi visión hacia los sintetizadores y los teclados y que de alguna manera influyeron en mi manera de tocar:
Dar Side Of The Moon – Pink Floyd

Hay una época antes y una después de Pink Floyd y más con este disco, el cual sin duda alguna revolucionó el sonido del rock.
El señor Richard Wright, que Dios lo tiene en su gloria, se encargó de darle ese toque característico. Organos Hammond a todo lo que da, el Rhodes de Money y Time, el piano de The Great Gig In The Sky, el desgarrador Moog lead de Any Color You Like y la oda a la programación de sintetizadores en On The Run; todo complementado por los samples de voces, sonidos y demas cosas del maestro Alan Parsons.
Close To The Edge – Yes

En los 70’s, los padres del rock progresivo sinfónico tenían en sus filas a un joven tecladista de cabello rubio llamado Rick Wakeman que no solo llamaba la atención por su vestimenta, si no por su manera de tocar y por los instrumentos utilizados.
En este disco, considerado el mejor disco de prog sinfónico, Rick nos impresiona en cada instante que puede. Yo diría que es Wakeman y su banda. Close To The Edge, una suite de 18 minutos con sonidos desde el fabuloso MiniMoog, el órgano Hammond hasta el increible Melotron son utilizados en esta canción además de un impresionante órgano de iglesia. No olvidar la oda al Melotron en la canción And You And I.
Sin duda un disco memorable por su sonido adelantado a su época.
Tarkus – Emerson, Lake & Palmer

Imagino que Robert Moog se sintió halagado al escuchar su creación en este disco. Keith Emerson llamado el Hendrix de los teclados realizó junto con sus compañeros Greg Lake y Carl Palmer un disco base en el rock progresivo… Tarkus.
La rola Tarkus tiene una duración de 21 minutos y practicamente ni te deja descansar. El órgano hammond extremadamente percusivo y distorsionado toma un protagonismo sin igual combinado con el sonido incinfudible del Moog Modular, un instrumento de más de 1 metro de altura. No solo se dedica a sacarle sonido a los circuitos electricos, basta mencionar que en sus conciertos incluía un enorme órgano de catedral.
In Absentia – Porcupine Tree

Cuando Steven Wilson pensó en un tecladista no pudo equivocarse el seleccionar a Richard Barbieri desde el disco The Sky Moves Sideways.
En este disco el maestro Barbieri hace gala de lo que mejor sabe hacer: crear atmósferas. Es algo de lo que Porcupine Tree tiene como bandera y es su sonido.
Un ejemplo es la canción Gravity Eyelids, la cual es un viaje psicodélico como aquellos memorables viajes astrales de Syd Barret cantando Arnold Lane en algún club de Londres.
Un Roland V-Synth, un Access Virus Indigo, un Prophet 5, dos controladores MIDI y una laptop con el Komplete 5 de Native Instruments, bastan para que pueda crear sus pasajes sonoros.
Stardust We Are – The Flower Kings

Tomas Bodin no se equivoca y sabe lo que hace. Solo el pudo incluir un majestuoso equipo vintage a nuestra epoca y plasmarlo en un disco.
Moogs, rhodes, wurlitzer, organo hammond, mellotron, sintetizadores waldorf conjuntan un pasaje memorable de la música neo-vintage (estilo sacado de la manga en este momento).
La misma rola Stardust We Are muestra practicamente todos los instrumentos utilizados por el sueco. Es una de las canciones más bellas por la conjunción de elementos musicales inmersos en ella.
Otra cosa a destacar de este tecladista y de este disco es la utilización de leads que hacen las mismas figuras de el guitarrista Roine Stolt.
Octavarium – Dream Theater

Creo que no podía dejar a un lado al sonido de Jordan Rudess.
Los maestros del metal progresivo encuentran en Jordan Rudess al geek que todos buscan.
Este disco, para mí el último gran disco de Dream Theater, nos muestra a un Rudess mucho más geek que antes. No solo incluye en el disco un impresionante workstation como lo es el KORG OASYS, sino incluye además un Continuum Fingerboard de la marca Haken Audio y un Lap Steel Guitar muy a lo Steve Howe… como si no tuviera con el KORG OASYS.
Talvez lo que yo puedo rescatar de Rudess y a lo cual le estoy agradecido, son los leads. La utilización del p¡tch bend y el sonido agudo y pomposo como si se tratara de una guitarra electrica.
+1… sinceramente batallé para seleccionar el disco +1 de esta lista ya que mis 20GB de música hacen muy difícil la selección.
Stranger Inside – Richard Barbieri

Es la segunda vez que menciono a Richard Barbieri en este post y lo haría dos veces más.
Este disco llegó a mis manos por casualidad ya que me dió por entrar a la página web de Richard Barbieri y resulta que al entrar suenan algunas partes del disco. Imaginen como me puse al escuchar esas partes que hasta hice lo posible por conseguir el disco, el cual ni si quiera se vende en México.
Este disco capta el verdadero sentimiento ambiental, downtempo y experimental de Richard… cosa que realiza con Porcupine Tree pero siento que alli no tiene las libertades creativas, ese es trabajo de Steven Wilson.
Gracias a este disco hago lo que estoy haciendo… música ambient electrónica.
Todo el arsenal de artefactos electrónicos es utilizado descaradamente en este disco… mucho del software utilizado lo uso yo también… jajaja casi no mamo a este tipo verdad?